En un bol amplio pon la mantequilla cortada en trocitos pequeños junto a la harina y la maicena previamente tamizadas.
Con las manos bien limpias o usando unos guantes vas a mezclarlo todo poco a poco hasta que consigas que todo se integre y te quede una masa compacta. Al principio cuesta un poco porque parece que tienes como una arena pero con un poco de paciencia vas a conseguir integrarlo todo.
Sigue añadiendo los quesos, y vuelve a mezclar todo hasta integrar los quesos con la masa de harina y mantequilla hasta que vuelvas a integrar todo. Y consigas una masa lisa y compacta.
Dejar reposar la masa en frío durante unos 30 minutos. Que la mantequilla vuelva a endurecerse un poco.
Una vez a reposado la masa coloca la masa entre dos hojas de papel de horno y con un rodillo la vas a estirar, hasta que quede fina.
Retira el papel de encima y corta las puntas hasta hacer un cuadrado (los trocitos de masa los guardas para luego continuar haciendo mas galletas de queso). Y con un cuchillo vas haciendo cuadrados mas o menos iguales.
Añade por encima algunas semillas: sésamo, semillas de lino o amapola, unas pipas… o lo que tengas por casa.
Horno pre calentado a 180 grados. Y estarán unos 16 – 18 minutos dependiendo del grosor que tengan.
Cuando veas que los crackers de queso están dorados sacas la bandeja y dejas que se enfríen por completo.